Me parece penoso el proyecto de construir un complejo parecido a Las Vegas en el desierto aragonés. El proyecto se ha paseado por media Europa y hasta por zonas asiáticas como Dubai, pero todos lo han rechazado. Bien, llega a España y se acepta. Esta claro que traerá cosas positivas para nuestro país, como la creación de puestos de trabajo y todos lo beneficios en formato de impuestos. Zaragoza y Lleida ya se están frotando las manos para aprovecharse, pero hay un aspecto que parece que se pasa por alto: nadie piensa que no hay agua.
Es más, hay técnicos elaborando posibles planes para restringir el suministro agua en determinados lugares, por ejemplo en Catalunya, si persiste la sequía. Es oportuno, es racional, que mientras se quiera cortar el suministro de agua, se dé el visto bueno a un proyecto que hará reconducir kilómetro y kilómetros de nuestras aguas? Millones de litros de nuestra preciada agua irá destinada a un proyecto pensado en un 80% para turistas extranjeros. Nadie recuerda lo que se luchó en nuestro país para evitar el transvase del Ebro?
Penoso.
Cartas a La Vanguardia, 23 de diciembre de 2007
